El aparador es uno de los muebles más prácticos y populares, con gran aceptación, hoy en día, que consiste en unos estantes portaplatos, u otros objetos sobre un cuerpo inferior "tipo armario".

Aparecieron entre el S.XVII y el S.XVIII.

Los "trincheros" fueron los precursores, y luego las mesas auxiliares,

que se fabricaron por primera vez en el S.XVII, con cajones bajo tablero rectangular, apoyados en patas delanteras torneadas (por ejemplo, estilo cabriolé), y las patas traseras cuadradas.

Según los países Inglaterra, Francia, España u otros de Europa, las variedades, a veces, son regionales, y en América los colonos construían aparadores con estilos propios, siempre adaptándolos a las "estancias" o habitaciones, con medidas proporcionales al lugar.

A veces, quedaban relegados a las cocinas, aunque en muchos casos eran piezas de gran importancia en el mobiliario, creando un ambiente confortable y versátil.

Se construían en madera de roble, de nogal, incluso de haya y de caoba, y también de olmo y de pino.

Sus estilos son simples y tradicionales, buscando que fueran prácticos.

En la parte superior con estantes para cristalería u otros objetos como plata o cerámica.

En la parte inferior con puertas, incluso con paneles "arqueados"  en las portezuelas de los extremos,y dentro con estantes portaplatos,o para la vajilla.

Llevan, alguno, herrajes muy decorativos.

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